Blog 9: Comentario sobre experimentos sobre dinámicas sociales.
//Participación en foro universitario sobre funcionalismo y comunicación. Nos pidieron analizar los siguientes experimentos para entender dinámicas sociales y estructuras de poder.
A mí parecer la tesis que terminan compartiendo todos los experimentos se relaciona a demostrar cuánta influencia tienen los factores externos en nuestros comportamientos como seres humanos. En el experimento de Asch, se destaca el hecho de que nuestras opiniones y acciones están altamente influenciadas por nuestros pares. El de Stanley Milgram y el de la cárcel Zimbardo, destacan la importancia de los roles de poder y jerarquías entre las personas. A pesar de que en nuestro consciente nos podamos sentir totalmente dueños y señores de nuestro actuar bajo la idea de que somos libres, la verdad es que estamos en una constante conversación con los estímulos externos a nosotros, que nos moldean y nos transforman en lo que consideramos “Nosotros”. Nosotros que, en gran medida, está sujeto a quienes son nuestros superiores, nuestros pares, y nuestros inferiores. A mí parecer estos experimentos no solamente demuestran que la presión social es un actor relevante en nuestro actuar, sino que demuestran que la presión social es, en una porción considerable, quienes somos. No solo siempre estamos comunicando, sino que también, se nos está comunicando. No existe tal cosa como el estar descomunicado del mundo, al parecer, a un nivel biológico. No podemos dejar de ser un animal social, ergo, no somos nunca solamente un individuo, sino que, somos un sujeto que es parte de una sociedad. (Muajaja)
Esto por si solo nos puede parecer desesperanzador, puesto que quiebra nuestras ilusiones de libertad. A pesar de esto, creo que la verdadera llamada de estos experimentos, es a concientizar respecto a estos poderes invisibles, y ver si realmente tenemos la potestad sobre nosotros mismos que creemos, o que nos gustaría, tener.
Una fuga importante en estos sistemas de poder se puede observar en el experimento de Asch, cuando a los sujetos se les permite contestar en una hoja sin alzar la voz. Esto al parecer, los volvía más honestos, recobrando agencia por sobre su opinión al expresarla sin enfrentarse a un grupo. ¿En dónde vemos esto en nuestra cotidianidad moderna? El internet, por supuesto. Aunque a día de hoy este espacio se haya visto terminalmente entrelazado a nuestra realidad social física, todavía queda esta tendencia al usuario anónimo.
Comúnmente, esta clase de participantes de la discusión pública en redes actúan de un modo más agresivo, contundente y violento que por ejemplo, perfiles con rostro, que están enlazados con la vida social primaria del usuario en cuestión. Aquí vemos dos lados de la moneda, ya que en el anonimato total pareciese aparecer una especie de animalidad suprimida por el mundo social, que se termina infiltrando en el mundo virtual (Por ejemplo, en tablones anónimos). Por un lado, esto permite que ganen voz opiniones que muchas veces serían inaceptables en un entorno físico con enjuiciamiento inmediato, permitiendo que las visiones que se censuran naturalmente o que se reprimen puedan ganar voz y expresarse un real debate libre público. Por otro lado, al no existir ninguna clase de relación mutua entre los participantes de estos debates virtuales, se suelen tornar agresivos, animalescos y poco productivos. Cómo lo que se ve por ejemplo, desde la adquisición de Twitter, bajo la idea de que la anterior administración era una especie de tiranía, que censuraba el discurso público.
Superficialmente podría parecer que es entonces útil una administración que no censure, y que simplemente lo más popular se vuelva la opinión mainstream por una suerte de populismo virtual. Sin embargo, como vemos en la plataforma a día de hoy, esto solo ha generado polarización, violencia, y desencanto con el sitio, puesto que es aún menos fructífero que antes a la hora de ser un lugar dónde se pueda discutir, al no haber un juego de jale por dos lados, porque ninguno de los dos lados siente que tiene ninguna clase de presión por ceder ante el otro. Es aquí donde Twitter o “X” se transforma en un campo de apareamiento para ideales nazis, fascistas y extremistas que se aprovechan de la falta de regulación del sitio para hacer de sus impulsos más animalescos ley social. Entonces ¿Es la presión social buena? ¿Es la presión social la que nos permite vivir en sociedad y llegar a consensos? No tengo idea en lo absoluto y dudo resolverlo en el foro universitario de funcionalismo, pero me parece una pregunta de sumo interés en el paisaje público presente. Una a discutirse.
Para concluir, me gustaría añadir que estos experimentos sobre el comportamiento social me recordaron bastante a las reflexiones proveídas por el ahora funado-pero-siempre-escuchable David Foster Wallace en su discurso “Esto es Agua” el cual fue hecho para la graduación de estudiantes de humanidades en una universidad que ahora no recuerdo. En particular, me recordó a lo del error de atribución fundamental presente en el experimento de la cárcel Zimbardo. La idea incómodamente presente en el centro de nuestra experiencia humana de que somos el centro del universo, por lo tanto, cuando nosotros actuamos mal, o nos equivocamos, es producto de la circunstancia, sin embargo, cuando alguien más lo hace, es un error fundamental en su persona, a la cual sometemos a una responsabilidad total de sus acciones, mientras a nosotros mismos nos excusamos. DFW explica esta problemática a través de la metáfora de que somos peces en el agua. Siempre estamos fundamentalmente nadando en algo, a un nivel casi inconsciente. Vemos a los otros nadando y reconocemos que están nadando, sin embargo, es todo un proceso percatarse de que también nadamos. La conclusión que saco yo respecto a esto, es que en las acciones ajenas debemos reconocer en el nado de los demás, nuestro propio nado. Siempre es útil para ser menos punitivos con nosotros mismos, el ser menos punitivos con los demás.
Adjunto link al discurso completo, y añado citas que me parecieron relevantes. Esto es agua - Texto de David Foster Wallace
“Todo en mi inmediata experiencia sostiene mi profunda creencia de que yo soy el centro absoluto del universo, la más real, vívida e importante persona en la existencia. Raramente pensamos en este tipo de este egocentrismo natural por el hecho de que es socialmente repulsivo, pero en el fondo es básicamente el mismo en todos nosotros. Es nuestra configuración predeterminada, inherente a nosotros desde el nacimiento. Piensen en esto: no existe ninguna experiencia que hayan tenido en la cual ustedes no hayan sido el centro de la misma. El mundo como lo viven está ahí en frente a ustedes, o detrás, o a un lado, en frente, o en la televisión, o en su monitor, o en dónde sea. Los sentimientos o ideas de otras personas tienen que ser comunicadas a nosotros de alguna manera, pero las propias son inmediatas, urgentes, reales. Ya van entendiendo. Pero por favor no se preocupen que me esté preparando para predicar sobre la compasión o las también llamadas “virtudes”. Esto no se trata de virtud sino sobre decidir cambiar, o liberarse de alguna manera, de esa configuración predeterminada, la cual es: ser profunda y literalmente egocéntrico, y ver e interpretar todo a través del lente de sí mismo.”
“A veinte años de haberme graduado, me he dado cuenta paulatinamente de estas implicaciones, y advertí que el cliché universitario de “enseñarte cómo pensar” era realmente la síntesis de una muy importante y profunda verdad. “Aprender a pensar” realmente significa aprender a ejercer cierto control sobre cómo y qué es lo que pensamos. Significa estar lo suficientemente conscientes para escoger a qué le ponemos atención y decidir cómo vamos a construir significados a través de la experiencia. Porque si ustedes no pueden o no quieren ejercer este tipo de decisiones en su vida adulta, estarán totalmente derrotados. Piensen en el viejo cliché de cómo la mente es un “excelente sirviente pero un pésimo amo”. Éste, como muchos otros clichés, tonto y banal en la superficie, en realidad expresa una gran y terrible verdad. No es coincidencia que la mayoría de los adultos que se suicidan con armas de fuego siempre se disparen a sí mismos en…la cabeza. Y la verdad es que la mayoría de estos suicidas estaban muertos mucho antes de jalarle al gatillo.”
““Esto es agua.” “Estos esquimales pueden ser mucho más de lo que parecen.” Es inimaginablemente difícil hacer esto –vivir de manera consciente, adulta, día tras día. Lo que significa que una vez más el cliché es cierto: su educación realmente es el trabajo de una vida, y comienza ahora. Les deseo mucho más que suerte.”
-Benjamín "Ben Blink" Carvajal